
No me da la gana tener que echarte de menos. Porque no. No me apetece nada que seas la razón de mis sonrisas. Ni que me mires de esa manera. Ni que me abraces tan fuerte hasta hacer que muera de amor. Ni que, bueno, ni que me sonrías a 5 centímetros de mi boca. Porque no aguantaré las ganas de besarte. Así que, tú decides.
No hay comentarios:
Publicar un comentario